15 julio, 2012

EL MIEDO COMO HERRAMIENTA PARA GOBERNAR UNA EMPRESA

EN MUCHAS EMPRESAS, DE CUALQUIER ACTIVIDAD, EL MIEDO SIGUE SIENDO LA HERRAMIENTA DE GESTIÓN UTILIZADA POR MUCHOS MANDOS MEDIOCRES


 

Gurús y estudiosos de las relaciones laborales y empresariales no paran de hablar de lo nefasto que es para la economía de la empresa... ¿se hace algo al respecto en la empresa en la que trabajas?¿O tienes que enfrentarte tú en solitario a las amenazas de tu jefe y/o de la organización? Porque en muchas ocasiones esa “gestión terrorista” está institucionalizada...


La dirección de la empresa puede cortar las amenazas de raíz, porque los “terroristas” suelen serlo por su incapacidad manifiesta de gestionar sus recursos humanos de otra forma más eficiente; suelen ser quienes tienen más miedo a sus jefes y con una orden suya tratarán de aprender a gestionar de otra forma; y si no lo consiguen habrá que despedirles.
 
El miedo inmoviliza; en el trabajo nos impide ver con claridad cómo desarrollar nuestra carrera profesional, nos hace perder tiempo y energías en tareas inútiles, en cabreos y tristezas... nos impide vivir como querríamos vivir. Ser como nos gustaría ser. Tomar las decisiones que sabemos correctas y justas…

¿Es mejor vivir con miedo que enfrentarse a las consecuencias de afrontar ese miedo? ¿Qué nos cierra más caminos?

El miedo más utilizado por los “terroristas”, hoy, es el miedo a ser despedido/a. Antes era la amenaza de no promocionar, de no tener subidas salariales o ascenso de categoría... 

¿Es un miedo racional?¿Esa persona que te amenaza de veras puede despedirte fácilmente (a ti, o a todo el grupo al que te unas para rebelarte)?¿ O será más fácil que la despidan a ella si se descubre que es tan inútil que no sabe gestionar su equipo de trabajo?

Cualquier empresa seria sabe que la “gestión terrorista” puede ser la ruina, porque, ¿Qué ocurre si el “momento de la verdad" depende de un “terrorista” o de un ”aterrorizado”?.

Las personas con miedo no se orientan al cliente, ni al equipo, ni a la organización: se orientan sólo hacia su jefe.

Empleadas/os y clientes saben que quien gestiona con miedo no tiene ningún valor (conocimientos, prestigio, apoyo de la empresa) para poder hacerlo de otra forma.

¿En qué columna encajarías a tu jefe?


Contra el miedo irracional, análisis racionales...
 
¿La empresa está en disposición de despedirte sin motivos (tendrá que indemnizar a todas las personas que despida y tendrá que explicárselo a los clientes)?

La posibilidad de encontrar otro empleo reduce el miedo a perderlo: 
  • Si demuestras miedo demuestras que no te crees capaz de encontrar otro trabajo… refuerzas a quien te quiere meter miedo… 
  • Si demuestras indiferencia, muestras confianza en tu capacidad y capacitación para desarrollar tu trabajo en esta empresa o en cualquiera de la competencia...

Demostrar miedo y callar es dar poder a quien trata de asustarte. Mostrar indiferencia y alzar la voz es la forma de quitarle el poder que necesita para aterrorizar.


Echemos la vista atrás y veamos cuántos miedos hemos superado ya en la vida, reconozcámonos hoy más grandes que esos miedos superados… otros tantos miedos, otros tantos crecimientos nos tocará superar…

Organízate (hay muchas formas): el “terrorista” no te ataca “a cuerpo descubierto”, se esconde tras las armas que le da la empresa, y, cínicamente, trata de convencerte de que tú debes defenderte en solitario o siguiendo sumisamente sus consejos “de experto”

Si en la empresa existe una buena RLT (Comité de Empresa, Sección Sindical, Delegadas/os de personal) debe ayudar:

  • Denunciando a los “terroristas ante la dirección de la empresa y, si ésta no lo arregla, ante clientes y ante la opinión pública (hoy las redes sociales son una herramienta muy potente: busca la cuenta twitter, Linkedin o facebook de la empresa a la que quieres enviar el mensaje y podrás hacerlo con un “click”)
  • Facilitando vuestra participación colectiva (encuestas, asambleas, reparto/recogida de información). Luchar en común debe convertirse en un hábito, no en la excepción.
  • Haciéndole saber a los “terroristas”, actuales y potenciales, que ningun trabajador/a está solo y que llegan a todos los rincones de la empresa: usar la misma estrategia de “márketing presencial repetitivo” que usa la empresa y conseguir que en todos los puestos de trabajo haya imágenes relacionadas con la RLT (documentos, pegatinas, pasquines, carteles, calendarios...) 
  • Y, por supuesto, en cuanto se produzca una amenaza, decirle al “terrorista” que conocen la amenaza y que o se para o se para...

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