19 septiembre, 2012

SANCIONES DISCIPLINARIAS PARA ABARATAR EL DESPIDO


NUNCA DEBE RECONOCERSE UNA SANCION DISCIPLINARIA, LA EMPRESA PUEDE USARLA PARA DESPEDIR A MENOR COSTE


Como todo el mundo sabe, hemos pasado de escasez de vigilantes habilitados a exceso de mano de obra. Las empresas ahora vuelven al juego sucio y a las prácticas más deplorables. Ahora sobran vigilantes y las empresas buscan formas de despedirlos que en no pocas ocasiones son no ya cuestionables, sino miserables directamente.


Habitualmente no demuestran inteligencia en esas actuaciones, pero cuentan con que sus víctimas sean más tontas que ellos, o juegan con su miedo. Sea de una o de otra forma, consiguen salirse con la suya demasiadas veces, aún siendo muy fácil ganarles en ese juego.

Una de las formas (entre otras) que se están usando últimamente es la de despedir al trabajador alegando que se ha perdido la confianza en él, para lo que se sirven de sanciones laborales disciplinarias reconocidas mediante la firma por el propio vigilante.


JAMAS SE DEBE RECONOCER aquello por lo que nos quieren sancionar

Es indiferente si somos culpables o no, no se debe reconocer aquello de lo que nos acusan. Que lo prueben si pueden

Una sanción disciplinaria que suelen ser de semanas, quincenas o mensualidades de empleo y sueldo, deben ser SIEMPRE probadas por la empresa, por lo que no se debe de dudar en llevarla a los tribunales de justicia. Para ello NUNCA firmaremos el acepto de esa sanción que nos convertiría en culpables, nos prometan lo que nos prometan. Firmaremos siempre NO CONFORME.

Ejemplo:

Sin prueba alguna se acusa a un vigilante de apropiarse de lo que ha sido en realidad un regalo de un organizador de un evento al finalizar éste.

Misteriosamente la empresa no despide al vigilante, que es lo normal en caso de poderse demostrar un hurto o un robo, sino que se le avisa de que se le va a sancionar con un mes de empleo y sueldo.

A continuación, y aquí viene lo sospechoso, le ofrecen si firma sin rechistar una rebaja de la sanción a la mitad, con facilidades de cumplimiento (mitad en un mes, mitad en otro) y promesa de no inscribir dicha sanción en el expediente del vigilante ni en su cartilla profesional.


Si firma esa rebaja con facilidades, de facto ha reconocido que es un ladrón
, lo sea o no. La empresa presumiblemente no cumpla lo pactado, pero aunque lo cumpla, lo usará contra el vigilante. 

Lo siguiente que va a ocurrir tras la firma y por tanto reconocimiento de los hechos, es que el vigilante será despedido con la alegación de la pérdida de confianza de la empresa, y el vigilante se va al paro estigmatizado y por dos céntimos

Si no firma el reconocimiento

Es muy posible que en el acto de conciliación la empresa recule si no tiene pruebas, y si no recula, el juez declarará la sanción nula en el 95% de los casos, porque suelen estar mal o nada fundamentadas y no se pueden probar las causas de la sanción, con lo que el vigilante víctima cobrará lo dejado de percibir por la sanción recurrida (que habrá tenido que cumplir seguramente) y podrá reclamar cualquier daño que ello le ocasione). 

Además la empresa le respetará porque verá que no se deja avasallar, y si finalmente le despiden, tendra que ser por causas ajustadas a derecho y justamente indemnizado;saliendo con el expediente limpio y la cabeza muy alta.


Fuente: ASP

1 comentario:

insensato dijo...

hola tengo un comentario. pueden despedir a un vigilante dejándolo al margen de servicios mientras que sus compañeros se hartan de hacer servicios extras dejando a este vigilante como un inútil en la plantilla . muchas gracias

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