15 enero, 2014

INUTILIZACIÓN DE SISTEMA DE ALARMA EXTERIOR MEDIANTE ESPUMA DE POLIURETANO


 INVALIDA LA ALARMA Y ELUDE EL SISTEMA DE DETECCION ANTI-SABOTAJE

Si bien la técnica no es ni mucho menos nueva, si que resulta interesante su conocimiento y difusión por el valor operativo.

 

El pasado mes de octubre de 2013 se realizó una Inspección Ocular Técnico Policial en un establecimiento de hostelería de Medina del Campo (Valladolid) donde al parecer se había producido un robo con fuerza mediante la fractura del techo del inmueble. Como resultado de la IOTP se pudo constatar que el sistema de alarma con campana exterior de elementos acústicos y sonoros fue inutilizado con carácter previo a los hechos delictivos.

Para ello los autores realizaron un pequeño apalancamiento con un destornillador -o elemento similar- de la rejilla protectora de la campana, al objeto de perforar posteriormente la segunda rejilla protectora del elemento acústico y de la placa base electrónica.

Una vez producida la referida perforación -de unos dos centímetros de alto por uno de ancho-, al parecer se introdujo espuma de poliuretano -posiblemente mediante un aerosol de uso comercial.

Dicha espuma se utiliza de forma generalizada como material aislante acústico y térmico en la construcción de edificios – principalmente-, automoción, calefacción, refrigeración, climatización, etc.-. Tiene una apariencia de pasta tixotrópica que aumenta de volumen al extruirla; y su compra en aerosoles individuales de 750 ml, se puede efectuar en cualquier centro comercial o tienda de bricolaje.
Por su gran poder de expansión en espacios confinados (con un litro se puede rellenar un volumen de 20 a 30 litros) y rápido secado total (de 20 a 25 minutos a una temperatura de 23ºC y humedad relativa del 50%) esto permitió que la espuma de poliuretano se introdujera y repartiera fácilmente por dentro de la campaña exterior de la alarma, adhiriéndose con fuerza (DIN 53571)(N/ cm2) a las partes claves de la misma, como son la placa base (circuitos electrónicos) al igual que a la sirena, por lo que toda ella en su conjunto quedó inutilizada.
Dado que la campana exterior tiene unas medidas de 34 cm de ancho por 24 cm. de alto y 8 cm. de fondo y que esta contiene lógicamente diferentes elementos (componentes electrónicos, plásticos, sirena, etc.) que reducen sensiblemente el volumen interno de la misma, se puede determinar claramente que con un solo aerosol se pueden inutilizar varias de ellas al mismo tiempo que elude, en todos los casos, el sistema de detección anti-sabotaje de las mismas.


 Fuente: Segurpri nº43 (Policía Científica Medina del Campo-Valladolid)
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